| Esta es otra de
esas pequeñas maravillas a las que nos tiene
acostumbrados este fabricante, teniendo unas proporciones
y un encaje perfectos. Para rematar la faena, sólo hay
que añadirle los cordones que sujetan las plumas y el
que une los cuernos. En esta ocasión volví a combinar
en su pintura el trabajo de óleos con el de acrílicos.
La verdad es que cada vez me lo paso mejor pintando
figuras de estas escalas como descanso entre modelos clásicos
completos que, aunque puedan ser de escalas inferiores,
me suelen llevar más trabajo.
|